Pedidos en tiempo real
Los pedidos entran a tu pantalla conforme llegan. Aceptas, avanzas por estados y ves de un vistazo quién pidió, si es para recoger o a domicilio y cómo va a pagar.
Hecho para restaurantes de México
Tu carta en línea con tu propio enlace y códigos QR para las mesas. El comensal pide desde su teléfono sin descargar nada ni crear una cuenta, y el pedido aparece en tu pantalla al instante.
Al registrarte tu carta queda en línea de inmediato, con su enlace listo para repartir.
Empezar toma minutos
Nombre del restaurante, tu nombre, correo y contraseña. Nada más. Tu sucursal principal y tu enlace público quedan creados en ese mismo momento.
Categorías, platillos con foto, tamaños y grupos de opciones —«con o sin cebolla», «término de la carne»—. Puedes marcar algo como agotado por hoy, por una semana o hasta nuevo aviso.
En tu bio de Instagram, en WhatsApp, o imprimiendo el código QR de cada mesa. Quien lo abra ve tu carta y puede pedir sin descargar nada.
Todo en un solo lugar
No son módulos que se compran aparte. Vienen con tu cuenta desde el primer día.
Los pedidos entran a tu pantalla conforme llegan. Aceptas, avanzas por estados y ves de un vistazo quién pidió, si es para recoger o a domicilio y cómo va a pagar.
Una vista para la cocina con lo que hay que preparar y sus notas, separada de la de mostrador. Lo que ya salió deja de estorbar.
Cambia precios, esconde un platillo o agótalo por un rato sin llamar a nadie. Lo que cambias se ve en la carta del comensal de inmediato.
Turnos de caja con apertura y cierre, cobro en efectivo o tarjeta al entregar, y el corte cuadrado al final del día.
Dibujas tus zonas de entrega en el mapa con su costo y su mínimo. Tus repartidores entran desde su celular y ven solo lo que llevan ellos.
La libreta de tus clientes con su historial, y un programa de puntos o de visitas para que vuelvan. Tuyo, no de una aplicación de reparto.
Ventas del día, ticket promedio, qué se vende y qué no, y el IVA listo para tu contador.
Cada quien entra con su PIN en la tablet del mostrador. El cajero ve la caja, la cocina ve la cocina, y el repartidor solo sus entregas.
Un código por mesa. El comensal escanea, pide desde donde está sentado y el pedido llega con el número de mesa puesto.
El comensal puede pagar con tarjeta desde su teléfono al hacer el pedido. Conectas tu cuenta de Mercado Pago desde Ajustes y el dinero llega directo a ti.
«Recibimos tu pedido», «va en camino», «está listo»: le llegan al comensal solos, sin que nadie del mostrador teclee nada.
Sin intermediarios
En una aplicación de reparto, quien pide es cliente de la aplicación. Tú recibes la orden y nada más: ni el nombre completo, ni el teléfono, ni el historial de lo que le gusta. Aquí es al revés.
Su cliente
Los datos son de la plataforma. Si mañana subes de precio o te vas, la relación con esa persona se queda allá.
Tu cliente
Su nombre, su teléfono, lo que ha pedido y sus puntos de lealtad están en tu cuenta. El pedido llega directo del comensal a tu cocina.
Los datos de cada restaurante están aislados en la base de datos, no solo escondidos en la pantalla: ningún negocio puede ver los pedidos ni los clientes de otro, aunque comparta el mismo sistema.
Cuando abres la segunda
Tu primera sucursal es la matriz. Las que abras después se agregan desde la misma cuenta, y cada una tiene su propio enlace, su carta, su horario y sus zonas de reparto —porque la del centro no cierra a la misma hora que la del norte.
Los precios y la disponibilidad son por sucursal. Un platillo agotado en una no se agota en la otra.
El gerente del centro administra el centro. Tú, como dueño, ves todas y comparas.
Ventas y ticket promedio de cada una por separado, o del negocio completo.
Con todas sus letras
Preferimos decírtelo antes de que te registres. Hoy es una sola cosa:
Lo que cuesta
Todo lo de arriba viene incluido en cualquier plan: lo que cambia es cómo prefieres pagar. Y los primeros 30 días son de prueba — sin tarjeta y sin contrato.
$499 / mes por sucursal
El punto de partida. Sin permanencia: cancelas cuando quieras, y tu carta pública no se apaga.
$4,990 / año por sucursal
Pagas diez meses y operas doce. Para quien ya decidió quedarse.
$399 / mes por sucursal
Para 4 sucursales o más: precio de mayoreo por cada una. Se contrata desde tu panel, eligiendo cuántas.
Para dimensionarlo: una aplicación de reparto se queda con el 25–30 % de cada pedido. A un restaurante que les vende $40,000 al mes le cuestan unos $10,000 — la mensualidad completa de aquí sale en menos que las comisiones de un fin de semana, y el cliente queda en tu libreta.
La prueba arranca sola al crear tu cuenta; no pedimos tarjeta. Al terminarla pagas en línea desde tu panel —Mercado Pago domicilia el cobro y nosotros nunca vemos tu tarjeta— o nos escribes a hola@mandacomanda.com y queda el mismo día.
Se necesitan cuatro datos y ningún contrato. Al terminar el registro ya tienes tu enlace para repartir.